Las empresas latinoamericanas que buscan operar y cobrar pagos en Estados Unidos enfrentan barreras regulatorias, fricciones transfronterizas y altos costos. En este contexto, las soluciones de pagos transfronterizos se están volviendo esenciales para superar estos desafíos:
➦ La integración de soluciones de pago eficientes debe ser una prioridad para las empresas con operaciones transfronterizas en un entorno altamente competitivo.
➦ La digitalización y las nuevas regulaciones están acelerando laexpansión del mercado de pagos transfronterizos.
➦ Inswitch, una empresa de TransNetwork, se destaca como habilitador al integrar pagos, cumplimiento normativo y servicios financieros a través de una única API.
➦ Los modelos de finanzas embebidas reducen tiempos, costos y barreras para las empresas que buscan escalar internacionalmente.
Los pagos transfronterizos están experimentando un auge global impulsado por el crecimiento de las remesas, el aumento de trabajadores remotos a nivel global y la actividad financiera internacional de empresas en toda América Latina.
En un entorno cada vez más interconectado y digital, las empresas latinoamericanas continúan priorizando el acceso a mercados globales como Estados Unidos, pese a los desafíos derivados de tensiones comerciales. Sus objetivos incluyen vender productos y servicios, adquirir bienes estratégicos y expandir operaciones mediante alianzas comerciales y estrategias de internacionalización.
Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de la región. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), las exportaciones de América Latina hacia Estados Unidos y la Unión Europea crecieron un 5 % interanual en el primer semestre de este año. En 2024, el comercio de bienes entre América Latina y Estados Unidos alcanzó los USD 1,07 billones, casi el triple de las cifras registradas a inicios de la década de 2000.
En 2024, las empresas propiedad de minorías en Estados Unidos generaron casi USD 600 mil millones en producción económica total, un aumento interanual del 9,4 %, según un informe del National Minority Supplier Development Council (NMSDC). El informe señala que estas compañías respaldaron más de 2,2 millones de empleos y contribuyeron con USD 168 mil millones en salarios para trabajadores estadounidenses el año pasado.
Todo este flujo comercial depende de sistemas de pago eficientes y soluciones tecnológicas integradas que permitan que el dinero se mueva de manera segura entre regiones. En última instancia, estos factores determinan qué tan competitiva y atractiva puede ser una empresa en el comercio internacional.
El mercado global de pagos transfronterizos movió aproximadamente USD 194,6 billones en 2024 y podría alcanzar los USD 320 billones para 2032, según la firma de datos financieros FXC Intelligence. “El crecimiento del mercado estará impulsado en gran medida por la innovación digital, la evolución regulatoria y el aumento de las expectativas de los consumidores”, explica la compañía.

Para las empresas de la región, contar con soluciones integradas de pagos transfronterizos e instantáneos se ha vuelto cada vez más importante para respaldar sus compromisos de expansión. Esta tendencia también está impulsando a las instituciones financieras a ser más ágiles.
“El panorama de los pagos transfronterizos ha experimentado cambios significativos que están redefiniendo los modelos de negocio, las capacidades tecnológicas y el flujo global de dinero”, señala el banco estadounidense JP Morgan en un análisis.
Desde una perspectiva regulatoria, las empresas latinoamericanas que buscan operar en Estados Unidos deben cumplir con normas estrictas y diversas que incluyen requisitos de licencias y complejos estándares de cumplimiento. Sin la experiencia adecuada, estos procesos pueden complicar y retrasar la entrada al mercado.
También enfrentan fricciones comunes como demoras, pagos rechazados y costos de intermediación debido a la limitada interoperabilidad entre sistemas financieros, validaciones adicionales y la percepción de riesgo por parte de las instituciones.
Estos desafíos pueden afectar la experiencia del cliente final y generar complicaciones para las empresas que necesitan recibir o enviar pagos rápidamente, ya sea a proveedores, usuarios o socios comerciales.
Además, las comisiones internacionales, los diferenciales cambiarios y los costos de gestión de riesgo incrementan significativamente el costo de operar y cobrar pagos en Estados Unidos, especialmente para empresas medianas y pequeñas.
Inswitch, una empresa de TransNetwork, permite a las empresas latinoamericanas expandirse globalmente al integrar soluciones de pago eficientes y escalables en sus operaciones.
Por ejemplo, una tienda en línea en México puede ofrecer a sus clientes pagos locales e internacionales en tiempo real, emitir tarjetas virtuales para programas de fidelización y gestionar múltiples monedas sin complicaciones regulatorias.
Gracias a su plataforma modular basada en API, la empresa puede adoptar únicamente los servicios que necesita, optimizando el flujo de caja, reduciendo los costos de transacción y garantizando el cumplimiento normativo, lo que simplifica la expansión hacia mercados como Estados Unidos sin necesidad de una infraestructura financiera compleja.
Oportunidades para nuevas soluciones de pago
Si bien las empresas latinoamericanas enfrentan regulaciones estrictas, procesos fragmentados y altos costos al operar o cobrar pagos en Estados Unidos, estos mismos desafíos abren espacio para soluciones tecnológicas que integren cumplimiento, pagos y gestión financiera en un solo modelo.
En este contexto, Inswitch, ahora respaldada por TransNetwork, surge como un habilitador clave para este tipo de operación financiera, al permitir que las empresas integren y escalen estos servicios dentro de sus propias plataformas.
Inswitch ofrece una plataforma de finanzas embebidas con una única API que permite la integración rápida de pagos —tanto cobros (pay-ins) como desembolsos (pay-outs)—, servicios transfronterizos, billeteras digitales, cambio de divisas (FX), remesas, emisión de tarjetas y un core bancario completo.
La automatización de procesos KYC y AML, el acceso a licencias preaprobadas y la capacidad de operar en múltiples monedas reducen significativamente la carga regulatoria y aceleran la entrada al mercado, explica Ronald Alvarenga, Chief Innovation Officer de TransNetwork.
Al mismo tiempo, la interoperabilidad entre sistemas, la selección automática del riel de pago más eficiente y la agregación de múltiples métodos de pago ayudan a reducir fallas en las transacciones, mejorar la experiencia del usuario y disminuir los costos operativos.
Capacidades como billeteras embebidas, emisión propia de tarjetas y conciliación automatizada convierten los flujos transfronterizos en procesos más simples y eficientes, brindando a las empresas la posibilidad de escalar en Estados Unidos con mayor control, rapidez y menores costos.
El futuro de las finanzas embebidas
El crecimiento del sector fintech y el auge de los servicios digitales han acelerado el modelo de Banking as a Service (BaaS), que permite a empresas de todos los tamaños integrar funciones financieras sin depender de la infraestructura bancaria tradicional.
Según otro análisis de JP Morgan, “América Latina está atravesando una transformación en pagos impulsada por la digitalización, iniciativas gubernamentales e innovación fintech, alejándose de las transacciones basadas en efectivo hacia métodos de pago digitales”.
El banco explica que la región históricamente ha enfrentado complejidades en los pagos transfronterizos debido a la volatilidad política y cambiaria, marcos regulatorios complicados, interoperabilidad limitada y brechas tecnológicas que ralentizan la modernización.
Estos desafíos suelen traducirse en mayores costos asociados a infraestructuras obsoletas y a la necesidad de utilizar múltiples intermediarios, lo que encarece y ralentiza las operaciones internacionales, según JP Morgan en su informe Breaking Barriers: How Latin America Is Redefining Cross-Border Payments.
Sin embargo, estos mismos retos han impulsado a América Latina a acelerar la innovación en pagos digitales, motivando a los reguladores a adaptarse a la ola de nuevas soluciones tecnológicas.
Hoy en día, sistemas locales de pagos instantáneos como PIX, desarrollado y gestionado por el Banco Central de Brasil, son considerados pioneros a nivel global, mientras más países de la región desarrollan sus propias soluciones.
Mejorar los pagos transfronterizos en la región requiere un enfoque integral que incluya normas sólidas de gobernanza, marcos regulatorios armonizados y estándares comunes que aseguren la interoperabilidad entre sistemas, según el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) Integración de Pagos Transfronterizos en América Latina y el Caribe.
También es esencial promover la colaboración entre bancos centrales, instituciones financieras y proveedores de pagos, adoptar tecnologías digitales y fintech, fortalecer la gestión de riesgos y la seguridad, fomentar la inclusión financiera y establecer mecanismos de monitoreo continuo para adaptar los sistemas a medida que evolucionan la tecnología y el mercado.
Las finanzas embebidas y los pagos transfronterizos tienen el potencial de ayudar a las empresas latinoamericanas a expandirse hacia Estados Unidos, ya que les permiten cobrar, pagar y operar en distintos mercados sin fricciones, adaptándose a regulaciones locales, monedas y métodos de pago mediante una única infraestructura.
Al integrar estas soluciones tecnológicas, las empresas reducen costos, aceleran su entrada al mercado y ofrecen una experiencia más fluida para clientes y socios, haciendo que la internacionalización sea más accesible y escalable.
La expansión de empresas latinoamericanas hacia Estados Unidos está acelerando la demanda de soluciones de pagos transfronterizos más ágiles, interoperables y eficientes.
Aunque persisten barreras, el crecimiento del mercado crea una oportunidad para que plataformas integradas modernicen la forma en que las empresas cobran pagos, realizan desembolsos y operan a nivel internacional.
La combinación de innovación, cumplimiento automatizado y pagos instantáneos se perfila como la base que permitirá a más empresas escalar sus operaciones globales sin las limitaciones tradicionales que han frenado la expansión internacional.
