Un agregador de pagos permite que los negocios procesen los pagos que hacen los usuarios del sistema financiero: es decir, los consumidores. De acuerdo con INEGI, en México existen más de cuatro millones de pequeñas y medianas empresas (pymes), lo cual las convierte en el tipo de unidad económica más común en el país. Además, las pymes generan la mayoría de los empleos de México.
Esto las convierte en un pilar fundamental y estratégico de la economía y, como tal, de los procesos de digitalización e inclusión financiera.
Los métodos de pago
Las pymes pueden integrar una diversidad de alternativas digitales a sus procesos de venta e interacción con los consumidores. Desde la integración de un portal de comercio en línea, hasta el uso de redes sociales para el posicionamiento de sus productos y el uso de métodos de pago digitalizados.
Estas herramientas se vuelven cada vez más populares: de acuerdo a la AMVO, en 2020, seis de cada diez pymes ya vendían en línea. De la mano de este crecimiento en el comercio electrónico, también ha incrementado el uso de tres principales métodos de pago:
- Tarjeta: Es el método de pago más utilizado para realizar compras en línea. Permite beneficios como la tokenización para pagos recurrentes y opciones de financiamiento para los usuarios, como pagos a plazos y el uso de crédito.
- Transferencia bancaria: Es un método que permite el traspaso de recursos monetarios de una cuenta bancaria a otra, a través del uso de la red SPEI.
- Pago en efectivo para compras realizadas en línea: Permite a los usuarios realizar pagos en efectivo, para compras realizadas en línea, en puntos de pago físicos, como tiendas de conveniencia, supermercados o cadenas de comercios de diversos giros.
El efectivo y la inclusión digital
Cada uno de estos métodos de pago tiene ventajas para los negocios y los consumidores. En particular, el uso de efectivo permite que millones de personas puedan participar en la economía digital.
Aunque parezca paradójico, el uso de efectivo para compras realizadas en línea permite que millones de personas que no están bancarizadas – alrededor del 60% de la población mexicana – puedan realizar compras en línea. De la misma manera, permite que las pymes puedan acceder al cien por ciento de la población para ofrecer sus productos y servicios.
Por esto, el uso de efectivo como método de pago y su integración a la red de pagos y de servicios financieros, en general, resulta clave para la inclusión digital.
Para muchas personas, es la puerta de entrada al comercio electrónico, además de que promueve el crecimiento de las pymes que pueden ampliar su base potencial de clientes para impulsar su crecimiento.
Diversidad de métodos de pago
Aunque el efectivo provee un primer punto de contacto con la economía digital, los esfuerzos de inclusión digital financiera deben de perseguir el objetivo de cada vez más personas tengan acceso a todos los métodos de pago que hoy en día están disponibles en el mercado, como los que ya hemos mencionado.

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