La nueva infraestructura de pagos en Latinoamérica: stablecoins y blockchain como nuevos rieles para mover dinero

El ecosistema de pagos está atravesando una transformación profunda. Durante décadas, mover dinero entre países ha dependido de una infraestructura construida alrededor de bancos corresponsales, intermediarios, horarios de operación y múltiples procesos de conciliación. Aunque estos sistemas han permitido conectar a la economía global, todavía existen importantes fricciones cuando se trata de mover valor de manera rápida, eficiente y transparente, especialmente entre mercados latinoamericanos.

En este contexto, blockchain y las stablecoins están dando lugar a una nueva generación de rieles de pago que puede cambiar la manera en que empresas, instituciones financieras y usuarios transfieren y liquidan valor.

La oportunidad no está necesariamente en sustituir los sistemas financieros existentes, sino en complementarlos con una infraestructura que permita mover valor digitalmente, de forma más rápida y con disponibilidad 24/7.

De las transferencias tradicionales a nuevos rieles digitales

Un pago internacional puede involucrar diferentes bancos, redes, monedas, horarios y procesos de cumplimiento. Cada uno de estos elementos puede agregar tiempo, costo y complejidad a una operación que, desde la perspectiva del usuario, debería ser relativamente sencilla.

Las nuevas infraestructuras basadas en blockchain permiten replantear parte de este proceso. Una transferencia de valor puede realizarse sobre una red que opera continuamente, mientras que las stablecoins permiten representar digitalmente una moneda de referencia, como el dólar, y utilizarla para realizar pagos y liquidaciones.

Esto abre una posibilidad particularmente relevante para Latinoamérica: utilizar estos nuevos rieles para conectar mercados que tradicionalmente han tenido sistemas de pago fragmentados.

Casos de uso: donde la tecnología empieza a generar valor

Uno de los principales casos de uso son los pagos B2B transfronterizos. Una empresa puede necesitar pagar a un proveedor en otro país y enfrentarse a múltiples intermediarios, costos de conversión, tiempos de espera y procesos de conciliación. Una infraestructura basada en stablecoins puede permitir que el movimiento de valor sea mucho más rápido, mientras que las capas de infraestructura y cumplimiento se encargan de conectar ese flujo con el sistema financiero tradicional.

Otro caso relevante son las remesas. Latinoamérica recibe importantes flujos de dinero enviados por personas que trabajan en otros países. Reducir intermediarios y mejorar la velocidad de liquidación puede contribuir a que una mayor proporción del dinero llegue al destinatario final, siempre dentro de los marcos regulatorios correspondientes.

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